Los titulares de instalaciones de riesgo frente a legionella deben tomar conciencia de la importancia de llevar a cabo un buen control, para ello, deben adaptar sus instalaciones y realizar el mantenimiento adecuado con el objetivo de minimizar los riesgos relacionados con la legionelosis.

Un inadecuado o inexistente mantenimiento de este tipo de instalaciones, puede acarrear consecuencias fatales, llegando a producir un brote de Legionella que puede causar una mala imagen del establecimiento así como la muerte de los usuarios, sin olvidar las consecuencias civiles y penales de sus titulares.

Entre los criterios que deben cumplir las instalaciones, llamados criterios de diseño, se encuentran:

El programa de mantenimiento de cada instalación será específico en función del tipo de instalación.